
Policías asistieron un parto de urgencia en el Barrio San Jacinto y ayudaron a traer una nueva vida al mundo
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Una mañana que parecía transcurrir como cualquier otra terminó convirtiéndose en un momento inolvidable para efectivos policiales y personal de salud que participaron de un emotivo operativo en el Barrio San Jacinto.
Las oficiales Georgina Salguero y Fátima Velázquez acudieron rápidamente ante una situación de emergencia relacionada con una mujer que había comenzado con trabajo de parto. Al llegar al lugar, brindaron asistencia y contención a la futura mamá mientras coordinaban el trabajo junto al personal del SAME.
Con profesionalismo, compromiso y una gran dosis de humanidad, las policías colaboraron con el móvil sanitario a cargo del enfermero Fabián Huler, acompañando cada instante hasta que el nacimiento pudo concretarse de manera segura.
La intervención conjunta permitió asistir a la madre en uno de los momentos más importantes de su vida, demostrando una vez más la importancia del trabajo coordinado entre las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia.
Más allá de los procedimientos, la jornada dejó una imagen que quedará grabada en la memoria de todos los presentes: la llegada de una nueva vida, rodeada por personas que pusieron su vocación de servicio al cuidado de una familia que necesitaba ayuda.
Un hecho que refleja el lado más humano de quienes, día a día, trabajan para proteger y asistir a la comunidad.