
El Niño alcanzará en la región su máxima fuerza en diciembre
Campana y las ciudades aledañas ingresan a la primavera con la mirada puesta en los próximos meses y, especialmente, en diciembre, período que aparece como uno de los puntos de mayor atención dentro del actual episodio de El Niño.
El fenómeno climático se encuentra en pleno fortalecimiento. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó que existe más de un 90% de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-2027. Además, para el trimestre octubre-noviembre-diciembre existe un 75% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad considerada histórica respecto de los registros desde 1950.
Para la región de Campana y alrededores, el dato que genera especial atención es la evolución de las lluvias durante el verano. Los patrones climáticos asociados a El Niño favorecen, durante diciembre, enero y febrero, condiciones más húmedas en sectores de Brasil y el centro de la Argentina. Esto no significa que necesariamente vaya a producirse inundaciones, pero sí que aumenta la posibilidad de períodos con precipitaciones superiores a las habituales.
Diciembre, el mes que concentra la atención
El escenario previsto para diciembre cobra importancia por la ubicación de Campana y Zárate dentro de la Cuenca del Plata y por la presencia de numerosos sectores bajos, arroyos y zonas próximas a los ríos Paraná y Luján.
En un contexto de lluvias abundantes, el riesgo no depende únicamente de cuánto llueva en cada ciudad. También resulta determinante la cantidad de agua acumulada en los días previos, el estado de los canales y desagües, la capacidad de bombeo y, especialmente, la situación de los cursos de agua de la región.
Por eso, un período de precipitaciones persistentes durante diciembre podría generar mayores dificultades para el escurrimiento y aumentar el riesgo de anegamientos en los sectores más vulnerables.
El antecedente de mayo de 2025 permanece presente en la región. Campana y Zárate atravesaron entonces uno de los episodios de lluvias más importantes de los últimos años, con barrios afectados por el avance del agua y numerosas familias que debieron ser asistidas.
La advertencia no significa una inundación asegurada
Los especialistas remarcan que la intensidad de El Niño por sí sola no permite determinar qué magnitud tendrán sus efectos sobre una determinada ciudad.
De hecho, NOAA señala expresamente que un El Niño más fuerte aumenta las probabilidades de experimentar impactos asociados al fenómeno, pero no garantiza que estos se produzcan con igual intensidad en todas las regiones.
Por eso, el escenario para Campana y Zárate debe ser interpretado como una señal de atención y prevención, especialmente de cara a diciembre.
Prevención antes de que llegue el verano
Frente a este panorama, el desafío para ambas ciudades estará puesto en llegar a los meses de mayor actividad de tormentas con los sistemas de drenaje y respuesta preparados.
En Campana, desde hace ya varios meses, el Municipio viene trabajando en la limpieza y mantenimiento de canales, sumideros y desagües, el funcionamiento de las estaciones de bombeo, el monitoreo de los niveles de los ríos y arroyos y la actualización de los protocolos de emergencia.
En este contexto, el intendente Sebastián Abella ya expresó públicamente su preocupación por la necesidad de avanzar con obras hidráulicas y cuestionó que los recursos provinciales destinados a infraestructura hídrica no contemplen de la misma manera las necesidades de la zona.
Así, mientras los pronósticos siguen actualizándose, diciembre aparece como un mes para mirar de cerca. La evolución de El Niño, las lluvias sobre la Cuenca del Plata y las condiciones locales determinarán finalmente cuánto impacto tendrá el fenómeno en Campana, Zárate y el resto de la región.
Por ahora, el dato concreto es que El Niño continúa fortaleciéndose y que el período octubre-diciembre será clave para observar su evolución.