
Columna religiosa: “Pascua, chocolate y turismo”, por Luis Rodas
¿Cuál es la importancia de la Pascua para el pueblo cristiano? Para algunas personas, la Pascua es el huevo, el conejito, o la rosca de Pascua, las reuniones familiares, o el fin de semana largo de turismo.
Para otros, los más allegados a Jesús, la Pascua es principalmente un tiempo para recordar su muerte y resurrección triunfal.
Entender la Pascua desde una perspectiva cristiana es trascendental. Y es crucial para los creyentes en Jesucristo. Sin esta doctrina, no existiría el cristianismo, ni la Pascua cristiana. Aunque a esta celebración se acostumbra a relacionarla más con los alimentos tradicionales, que con la festividad religiosa.
¿Por qué huevos? En Cuaresma, la Iglesia oficial prohibía a sus fieles comer carne y huevos, entonces estos se guardaban decoraban, se regalaban y consumían el día que se conmemora la resurrección de Jesús. Los huevos duros y decorados cundieron como una simpática moda a mediados del siglo XIX, hasta que un suizo, pícaro y voluntarioso, se avivó, que si los hacía de chocolate serían furor. Y así están las cosas al día de hoy.
También el conejo; el relato sobre el origen del conejo de Pascua, cuenta que en el tiempo de Jesús un conejo estuvo encerrado en el sepulcro junto a Jesús y presenció su resurrección, se dice que fue elegido como mensajero que comunique y recuerde a todos los niños la buena nueva. La industria del chocolate lo volvió más comercial y masivo.
¿Y las roscas? Primero fueron simples panes leudados, que competían con los huevos, luego en forma de anillo, símbolo del amor o la eternidad, que no se termina, que se mantienen hasta hoy, algunos tienen especias, otras están rellenas o decoradas con frutas.
La Pascua judía evoca liberación, e independencia. En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado, pan sin levadura y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Recordaban la liberación de la esclavitud en Egipto, de su pueblo por la mano de Dios.
Jesús es el nuevo y perfecto cordero pascual (“cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, Juan 1:29) que nos trae la verdadera liberación, del pecado y de la muerte.
Solo Jesús se ganó el poder y la gloria, pues solo El, y nadie más que El, como cordero mudo, fue muerto por nosotros.
(Hechos 9:28) …así también Cristo fue ofrecido solo Una vez, para llevar los pecados de muchos y aparecerá por segunda vez para salvar a los que en El esperan.
Un solo sacrificio, una sola muerte, una sola resurrección, comprobado por su aparición, a los discípulos, y muchos mas, podemos abundar con más pasajes de La Biblia y relatos de escritores de la época, además de la transformación ocurrida en el mundo, en antes y después de Cristo, que certifican la resurrección de Jesús.
Pascua es recordar a Jesús crucificado y resucitado a nuestro favor, porque Nuestra Pascua es Cristo, que fue sacrificado por nosotros, por ti y por mí, para que tengamos perdón, paz y gozo en nuestro corazón y nueva vida en la tierra, y vida eterna en el cielo.
¿Quieres saber más de Jesús, y de la Pascua Cristiana?
Búscalo a Jesús, busca a Dios, contáctate con un cristiano, y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de Dios. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Luis Rodas
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