
Columna religiosa: hoy “La Reconciliación”
“120 Años Predicando el Mensaje de Dios en Campana” Por: Sergio Monzón
La reconciliación es un proceso que todos alguna vez debemos transitar, y allí preguntarnos ¿Qué me hace estar mal con los que me rodean y los demás? ¿Cómo puedo restaurar mis relaciones tanto personales como sociales?
La reconciliación es un camino hacia la paz interior, es pedirle a Dios que nos de sabiduría para restaurar relaciones, no solo con Dios sino también con los demás.
Mirar nuestro interior e identificar que emociones estamos sintiendo, y que herida aun está sin sanar, esto también conlleva llegar al perdón, es sacarme ese peso que llevo innecesariamente.
Es importante tener una comunicación abierta y hablar desde el corazón, escuchar con empatía, hablar con la verdad,para resolver cualquier conflicto, es lo que quiere Dios y está escrito en (Proverbios 15:1) “La blanda repuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”.
Esto nos dice que, si hablamos amablemente con amor, y somos misericordiosos hace que la conversación sea agradable. Es de bendición estar tranquilos y trasmitir la paz que solo Dios la puede dar.
En (Efesios 4:25) nos dice: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”…. Si nos acostamos de esa forma nuestro descansar no será grato, y nuestro despertar va a ser peor, que nuestro enojo sea momentáneo, y si aprendemos a tener dominio propio no le daremos lugar al enojo y estar mal con mi prójimo y con Dios.
Por eso Nuestro Señor Jesús nos dejó la enseñanza sobre el perdón, en (Mateo 18:21-22). “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete”.
El Señor quiere que nos perdonemos unos a otros como Nuestro Padre Celestial nos perdona cada vez que pecamos. Esto nos dice que nuestra reconciliación debe ser continua, y perdonar a quienes nos hacen mal.
En (Efesios 4:31-32) Nos dice: “Quíntense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.
Y la reconciliación más importante es con Dios, que nos dice en (2da Corintios 5:17-21) “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”.
¿Quieres reconciliarte con Dios y empezar una nueva vida con El?
Búscalo a Jesús, busca a Dios, contáctate con un cristiano, y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de Dios. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Sergio Monzón