
¿Por qué un niño con miopía puede necesitar hoy un tratamiento diferente al de hace algunos años? ¿Por qué alguien ve bien con sus anteojos, pero se siente incómodo frente a una computadora? ¿Por qué existen tantos cristales, filtros y lentes de contacto diferentes?
Detrás de situaciones cotidianas hay óptica, física, investigación y tecnología en permanente evolución.
Después de 40 años como óptica, estoy convencida de que siempre hay mucho por aprender.
Este fin de semana participé de un encuentro organizado por el Colegio de Ópticos de la Provincia de Buenos Aires. Tiempo atrás también viajé a Colombia para un congreso internacional. Experiencias que confirman que la experiencia y la formación continua no se reemplazan: se complementan.
En estas jornadas podemos pasar de la física pura a situaciones que encontramos al día siguiente en la óptica. Investigadores del CONICET hablaron sobre luz, materiales, cristales y tratamientos. Médicos oftalmólogos y docentes universitarios abordaron control de la miopía, lentes de contacto esclerales, ortoqueratología y baja visión.
Un ejemplo concreto es la miopía infantil. Hoy no hablamos solamente de que un niño vea bien con sus anteojos, sino también de estrategias destinadas a ralentizar la progresión de la miopía.
Ya contábamos con cristales específicamente diseñados para estos tratamientos y actualmente se suman lentes de contacto específicas para el control de la miopía, ampliando las alternativas para determinados pacientes, siempre con la indicación y el seguimiento profesional correspondientes.
Lo mismo sucede con otras necesidades. Recibimos personas que trabajan ocho horas frente a una computadora, conducen, practican deportes o necesitan ver a distancias muy específicas.
Por eso sostengo: “La era del anteojo único terminó”.
Actualizarse no significa regresar de un congreso con nuevos productos para ofrecer. Significa regresar con más herramientas para preguntar mejor, escuchar mejor y comprender qué necesita cada persona
Y también saber cuándo debemos recomendar una nueva consulta con el médico oftalmólogo.
Después de 40 años sigo estudiando porque los conocimientos, materiales y tecnologías continúan evolucionando.
Todo lo aprendido tiene verdadero sentido cuando vuelve al lugar donde realmente importa: la vida cotidiana de nuestros pacientes.
Judith Pizzatti
Óptica – Educadora en Salud Visual
Óptica PIZZATTI
40 años cuidando la salud visual de Campana.